lunes, 10 de mayo de 2010

Las peores amenazas

- Contaminante mortal.- Las aguas insalubres constituyen el contaminante más mortal del planeta. Según el Banco Mundial, cada año mueren por enfermedades diarreicas unos 3 millones de personas -la gran mayoría niños- que viven en países en desarrollo.

- Agua potable.- A comienzos de 1980 cerca de 2.000 millones de personas de países en desarrollo bebieron agua potable por primera vez y unos 400 millones accedieron a servicios de saneamiento básico. Pero los más pobres no logran beneficiarse. Más de 1.000 millones siguen sin agua y más de 2.000 millones carecen de saneamiento.

- P
esticidas.- Representan una grave amenaza para los granjeros y agricultores pobres que no tienen ropa protectora ni conocimientos sobre cómo utilizar los productos químicos. Ni siquiera pueden leer las instrucciones de uso. Se estima que unos 25 millones de personas se envenenan cada año con pesticidas y cientos de miles mueren.


- Desertificación.- Amenaza el sustento de 1.000 millones de personas más desfavorecidas de la tierra. Casi el 50% de los más pobres del mundo vive en tierras marginales y se lo está empujando a terrenos incluso más frágiles, a medida que cosechas rentables acaparan las zonas fértiles, creando un círculo vicioso de desertificación y pobreza.

- Calentamiento mundial.- Golpeará duro a los más pobres y profundizará las desigualdades. Muchas teorías vaticinan una reducción de lluvias en áreas donde ya son escasas y habitan muchos de los más pobres. Como contrapartida, las inundaciones afectarán a los pobres que viven en zonas marginales de las ciudades, a orillas de ríos y canales de desagües.

- Biodiversidad.- Los pobres dependen de la biodiversidad natural para su alimentación, medicinas y combustible. Unos 3.000 millones de personas -la mitad de la población mundial- depende de la medicina tradicional para curar sus males. De ahí que los perjudique tanto la pérdida de biodiversidad por la tala de bosques, la sequía de los humedales y la destrucción de otros hábitats.

- Triste paradoja.- Más de cuatro de cada cinco personas de los 3 millones que mueren por año por la contaminación del aire están entre los más pobres del mundo. Paradójicamente viven en el campo y son víctimas de la quema de estiércol, leña y residuos de cosechas en lugares cerrados.